
La osteoporosis es una «epidemia global» que afecta a más de 200 millones de personas a nivel mundial. Se estima que 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres mayores de 50 años pueden sufrir fracturas por esta causa
¿Qué es la osteoporosis?
La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos, reduciendo su densidad y alterando su estructura. Esto los vuelve más frágiles y aumenta el riesgo de fracturas. Afecta principalmente a mujeres posmenopáusicas y adultos mayores. La terapia física cumple un rol esencial en su prevención y tratamiento.
Causas
La pérdida de minerales como el calcio y el fósforo hace que el hueso se vuelva poroso y débil. Entre las principales causas se encuentran factores genéticos, hormonales, nutricionales y de estilo de vida.
Síntomas
En sus etapas iniciales, la osteoporosis no presenta síntomas.
Con el tiempo pueden aparecer:
- Dolor óseo o muscular.
- Pérdida de estatura, causada por el colapso de los huesos de la columna.
- Fracturas ante caídas leves o movimientos cotidianos.
Consecuencias
Las fracturas por osteoporosis pueden generar:
- Dolor crónico.
- Discapacidad o pérdida de movilidad.
- Deterioro en la calidad de vida.
- Mayor riesgo de mortalidad, especialmente en personas mayores.
Factores de riesgo
- Edad avanzada.
- Sexo femenino y menopausia temprana.
- Antecedentes familiares.
- Bajo peso corporal.
- Falta de calcio y vitamina D.
- Sedentarismo.
- Tabaquismo o consumo excesivo de alcohol.
Control y tratamiento
El manejo de la osteoporosis requiere un estilo de vida activo y saludable:
- Alimentación rica en calcio y vitamina D.
- Actividad física regular.
- Tratamiento médico y suplementos según indicación profesional.
La terapia física es clave. Un fisioterapeuta diseña rutinas seguras que fortalecen los músculos, mejoran el equilibrio y previenen caídas, reduciendo así el riesgo de fracturas.
Recomendaciones preventivas
- Realizar al menos 30 minutos diarios de ejercicio, incluyendo fuerza, equilibrio y estiramientos.
- Cuidar la postura y aprender técnicas seguras para levantar objetos.
- Evitar fumar y limitar el alcohol.
- Realizar chequeos médicos periódicos para evaluar la densidad ósea.
Conclusión
La osteoporosis puede controlarse con diagnóstico temprano, terapia física y hábitos saludables. Cuidar los huesos es invertir en movilidad, independencia y calidad de vida.